COCINA Y VIDA - NOTICIAS Y TENDENCIAS
2008-10: TIEMPOS QUE ARDEN PARA EL BLANCO
¿EL NO-COLOR ES NECESARIAMENTE ALGO DESCOLORIDO? O, DICHO DE OTRA FORMA: ¿PUEDE UNNO-COLOR LLEVAR EL COLOR A NUESTRAS VIDAS?
Las personas relacionamos el blanco con una serie de propiedades, implicaciones y emociones que no le atribuimos a ningún otro color. En casi todos los contextos, el blanco tiene un significado positivo. Pureza, revelación, sencillez e inocencia son sólo algunos ejemplos de tales asociaciones. Para los expertos en diseño es el color del año 2008. El todopoderoso blanco refleja claridad y tiene un efecto liviano y tranquilizador en las atmósferas con conciencia de estilo en el hogar. Pero hay blancos y blancos: los matices cromáticos van del blanco níveo hasta el azulado y el grisáceo, pasando por el crema y el tostado. Pero no sólo los muebles se han convertido en el blanco de los blanqueadores: este año, la vajilla y la porcelana también serán algo más incoloros y menos churriguerescos de lo acostumbrado. Y, si no quiere renunciar del todo al color, ¿qué tal un frutero (blanco). Seguro que la fruta fresca sólo la hay en color...
¿EL NO-COLOR ES NECESARIAMENTE ALGO DESCOLORIDO? O, DICHO DE OTRA FORMA: ¿PUEDE UNNO-COLOR LLEVAR EL COLOR A NUESTRAS VIDAS?Las personas relacionamos el blanco con una serie de propiedades, implicaciones y emociones que no le atribuimos a ningún otro color. En casi todos los contextos, el blanco tiene un significado positivo. Pureza, revelación, sencillez e inocencia son sólo algunos ejemplos de tales asociaciones. Para los expertos en diseño es el color del año 2008. El todopoderoso blanco refleja claridad y tiene un efecto liviano y tranquilizador en las atmósferas con conciencia de estilo en el hogar. Pero hay blancos y blancos: los matices cromáticos van del blanco níveo hasta el azulado y el grisáceo, pasando por el crema y el tostado. Pero no sólo los muebles se han convertido en el blanco de los blanqueadores: este año, la vajilla y la porcelana también serán algo más incoloros y menos churriguerescos de lo acostumbrado. Y, si no quiere renunciar del todo al color, ¿qué tal un frutero (blanco). Seguro que la fruta fresca sólo la hay en color...